Para un cristiano común, toparse con términos como "Teología" y "filosofía religiosa" podría provocarle una confusión si le pidieran que explique cada uno. Porque para el neófito tienen apariencia de sinónimos.
Filosofía religiosa
De acuerdo con la Enciclopedia Católica, la definición etimológica de filosofía es "amor por la sabiduría". Ciertamente, encontramos en la historia muchos filósofos que han pretendido dar respuesta a las preguntas que todo ser humano se ha hecho: ¿quién soy, ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, etc.
Los intentos de los hombres para encontrar una solución general aceptada por todos fueron muchos, y con el pasar de los siglos, la filosofía y la religión se mezclaron.
La Enciclopedia menciona que en el siglo IX, Juan Escoto Eriúgena, "la mente más notable de este primer período", escribe que "la verdadera religión es verdadera filosofía y, a la inversa, la verdadera filosofía es verdadera religión”.
Sin embargo, en la Edad Media, Filosofía y religión se convierten en dos ciencias diferentes, de acuerdo con la Enciclopedia:
"...la teología escolástica o el estudio del dogma, basado fundamentalmente en la Sagrada Escritura y la filosofía escolástica, basada en la investigación puramente racional".
Teología
En cuanto a la Teología, encontramos que:
"...es ciencia. La razón del creyente, iluminada por la fe, trata de comprender mejor los misterios revelados por Dios y exponerlos de manera sistemática y ordenada, basándose en la Sagrada Escritura y en la Tradición de la Iglesia (Ed. Universidad de Navarra)".
Aquí encontramos la cuestión que las diferencia y que es la más importante: la revelación.
Leemos en el número 30 del Directorio General para la Catequesis , que cita la Constitución Dei Verbum del Concilio Vaticano II, donde se ha descrito a la Revelación como:
"...el acto por el cual Dios se manifiesta personalmente a los hombres. Dios se muestra, en efecto, como quien quiere comunicarse a Sí mismo, haciendo a la persona humana partícipe de su naturaleza divina. Es así como realiza su designio de amor".
Por lo tanto, podemos concluir que la filosofía religiosa se enfoca en la idea personal que el hombre tiene de Dios. Y en la Teología es Dios mismo el que se da a conocer al hombre, por amor.










