"Gran parte de lo que soy se lo debo al espíritu y la enseñanza de san Agustín", confió León XIV en un mensaje de video publicado el 28 de agosto de 2025 , con motivo de la festividad del obispo de Hipona. En esta secuencia grabada en Castel Gandolfo, el Papa recibe la "Medalla de san Agustín", otorgada por la provincia agustiniana —su orden religiosa— de manos de santo Tomás de Villanueva, nacido en Filadelfia, Estados Unidos.
La Medalla de Honor "san Agustín" 2025 fue otorgada al cardenal Robert Prevost antes de su elección papal, por su "servicio de liderazgo, su compromiso de toda la vida con los pobres y su testimonio de los valores agustinianos", explicó el padre Robert Hagan, prior de la provincia de santo Tomás de Villanueva. Con casi 120 miembros en Estados Unidos y Japón, constituye la comunidad agustiniana más grande. En la década de 1970, el Papa León XIV estudió matemáticas y filosofía en la universidad fundada por los agustinos de esta provincia, antes de ingresar al noviciado en Chicago.
"Mientras grabo este mensaje, estoy lejos del calor romano, pasando un tiempo en Castel Gandolfo para orar, reflexionar y relajarme un poco", dice el Papa en el video. Como guiño, menciona que la iglesia parroquial de la localidad, situada a unos treinta kilómetros al sureste de Roma —donde se encuentra la residencia de verano de los papas—, está dedicada a santo Tomás de Villanueva. El pontífice visitó esta parroquia en dos ocasiones, el 13 de julio y el 15 de agosto.
"Gran parte de mi ser se lo debo al espíritu y la enseñanza de san Agustín", continuó León XIV. Les aseguró: "Ser reconocido como agustino es un honor que uno atesora". Enfatiza en particular los tres valores de su orden: "Verdad, Unidad y Caridad", inspirados por su padre espiritual, el obispo de Hipona.
El Papa se centra en la figura de san Agustín, "uno de los grandes fundadores del monacato". "Su vida estuvo llena de pruebas y errores", subraya, pero poco a poco "supo encontrar el camino de la paz para su corazón inquieto" hasta convertirse en "obispo, teólogo, predicador, escritor y Doctor de la Iglesia".
A esta provincia, fundada en Filadelfia en 1796, "una de las comunidades de fe más antiguas de Estados Unidos" y el primer asentamiento agustino del país, el Papa recuerda el legado de los dos agustinos fundadores, el padre Matthew Carr y el padre John Rossiter. Estos misioneros irlandeses dedicaron su apostolado al servicio de los inmigrantes irlandeses y alemanes. Siguiendo su ejemplo, nos invita a "ser constructores de paz en nuestras familias y vecindarios", advirtiendo que "la paz comienza con lo que decimos y hacemos, y con cómo lo decimos y lo hacemos".
Deseando una "Iglesia sinodal", el pontífice peruano-estadounidense nos insta a "reconectarnos con el arte de escuchar", incluso a "los marginados". En un mundo "lleno de ruido", León XIV recomienda "filtrar el ruido, las voces divisorias en nuestras cabezas y corazones" para "escuchar al maestro interior".











