CUARESMA 2026
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En ocasiones, podemos pensar que la Iglesia pide muchos documentos y requisitos para celebrar un sacramento, pero tratándose del matrimonio, es además una necesidad, ya que para casarse hay que acudir a la parroquia a la que pertenecen los novios para hacer una presentación matrimonial.
Lo explicamos a continuación.
Todo conlleva un orden
Idealmente, el camino del cristiano tiene un ordenado proceso: desde que el bebé nace es bautizado; cuando llega al uso de razón, se prepara para confirmarse y participar en la Eucaristía. Además, ya es capaz de confesar sus pecados.
Así, cuando ha descubierto su vocación específica, tiene edad y madurez suficiente para optar por el seminario o por el convento, y, en algunos casos, elige permanecer célibe viviendo plenamente su soltería.
Pero la mayoría de los cristianos buscan una pareja para casarse. Por eso, si ya han recibido los tres sacramentos de iniciación cristiana, quedaron registrados en un libro que resguarda la parroquia a la que pertenecen o en la que han recibido el Bautismo y la Confirmación.
Y cuando se casen, también será enviada esa información para ser escrita en el mismo libro bautismal, el cual tiene anotado todo su historial como cristianos.
La presentación matrimonial
Dice el Código de Derecho Canónico que "Antes de que se celebre el matrimonio debe constar que nada se opone a su celebración válida y lícita" (c. 1066).
Quienes se encargan de revisar que nada interfiera son los obispos de cada país, como lo señala el Código:
La Conferencia Episcopal establecerá normas sobre el examen de los contrayentes, así como sobre las proclamas matrimoniales u otros medios oportunos para realizar las investigaciones que deben necesariamente preceder al matrimonio, de manera que, diligentemente observadas, pueda el párroco asistir al matrimonio (c. 1067) .
Una de esas normas es la presentación matrimonial, que es una entrevista realizada a los contrayentes y a algunos testigos que cada uno llevará para que se les hagan las preguntas pertinentes.
Por el bien de los novios
De esta manera, el entrevistador - que por regla general será el párroco - podrá saber si son aptos para el matrimonio o si existe algún impedimento para que se efectúe.
Así mismo, el sacerdote tendrá la información necesaria para celebrar las nupcias en su iglesia o para enviar el permiso correspondiente a la parroquia donde se realizará el enlace.
Pero si existe algún impedimento, se lo hará saber a los novios para que arreglen su situación y puedan casarse válidamente o no hacerlo.
Como vemos, la Iglesia no busca obstaculizar su decisión, por el contrario, piensa en el bien de los contrayentes.
Por eso es importante acudir a esa cita y proporcionar los documentos y datos requeridos para que los futuros cónyuges puedan realizar su sueño de contraer matrimonio "para amarse y respetarse todos los días de su vida" (Ritual del matrimonio pág. 8).










