El Jubileo de los Jóvenes fue una experiencia inolvidable para miles de jóvenes que peregrinaron a Roma acompañados por numerosos sacerdotes que compartieron con ellos este momento de fe. Entre ellos estuvo el padre José María Ochoa, conocido como “Padre Chema”, quien nos comparte cómo vivió esta experiencia.
Con apenas un año y algunos meses de haber recibido la ordenación, tuvo el privilegio de acompañar a un grupo de 48 jóvenes en este encuentro mundial.
“Ver a tantos jóvenes reunidos en torno a la fe, buscando lo extraordinario y lo sobrenatural de la gracia de Dios, me conmueve hasta lo más profundo del corazón”, compartió









