CUARESMA 2026
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Ni ellos ni sus padres se imaginaban que hoy estarían paseando por las calles de Roma ganando el Jubileo. La mayoría no había vuelto a viajar desde que migraron a España.
Es un grupo de jóvenes muy diverso vinculado a las Misioneras de la Caridad en Barcelona.
A ellas se les ocurrió ofrecer una catequesis semanal a los adolescentes de algunas familias usuarias de su comedor.
Y allí se formó este grupo, que en uno de sus encuentros se entusiasmó con el Jubileo de los Jóvenes.
“Desde el primer momento los chavales se ilusionaron con ir a Roma, que es una ciudad muy bonita, y sobre todo con ver al Papa”, explica a Aleteia su catequista, Álex Peiró.
Creatividad, esfuerzo, generosidad

Sin embargo, ese sueño era un difícil reto: sus familias pasan situaciones difíciles y no podían pagarles el viaje.
Los jóvenes y sus catequistas pensaron juntos cómo podrían conseguir el dinero que necesitaban. Y decidieron preparar bollería y venderla.
Desde finales de marzo de este año 2025, las religiosas les dejaban el comedor para cocinar los sábados por la tarde y ellos preparaban madalenas, pasteles y otros dulces.
“Al día siguiente nos íbamos moviendo por distintas iglesias de Barcelona a vender la comida y pedir la voluntad”, recuerda el joven catequista.
También recibieron donativos de sacerdotes, de las Misioneras de la Caridad y de los agustinos que regentan la parroquia en la que se encuentra el comedor social.
Incluso el Ayuntamiento de Barcelona les concedió 4 becas para que los jóvenes pudieran ir a Roma.
“Es bonito porque al final el viaje está pagado todo con donaciones y ha sido posible con el esfuerzo de los chicos”, destaca Álex.
“Desde la humildad”

Así que al final pudieron viajar de España a Italia, 10 jóvenes de entre 15 y 19 años acompañados por sus tres catequistas y un sacerdote.
Se unieron a otros centenares de jóvenes de Barcelona en la peregrinación organizada por su arzobispado para este Jubileo.
“No somos muchos, pero desde la humildad también participamos con ellos -dice Álex-. Las realidades son muy distintas, y lo bonito es que a todos nos une el Señor”.
Los jóvenes viajaron en autocar. En su ruta hacia Roma, el martes 29 de julio pararon en Lucca y en Turín.
El obispo auxiliar de Barcelona Javier Vilanova les mostró la Basílica de María Auxiliadora.
También visitaron la catedral en la que se venera la Sábana Santa y el Santuario de la Consolata.
¡Roma!

Finalmente llegaron a Roma, donde se han unido a miles de jóvenes de todo el mundo que cruzan la Puerta Santa estos días y ganan el Jubileo de este año 2025.
Es una intensa experiencia de comunidad, de sentirse parte de una inmensa Iglesia universal.
Al compartir allí la fe con tantos jóvenes, crece en ellos la alegría, la esperanza y el agradecimiento.
También se enfrentan al calor, el cansancio y algunos problemas logísticos, como las dificultades que encontraron hasta recibir su credencial y encontrar su alojamiento.
Por las noches comparten lo que pueden en el grupo de Whatsapp de sus madres, que a distancia disfrutan a su modo del Jubileo a través de sus hijos.
Álex encuentra “providencial” todo lo que viven: en cada descubrimiento, en cada detalle, grande o pequeño, el cuidado y el amor de Dios.












