En su mensaje para la Jornada Mundial de los Abuelos, hecho público el 10 de julio, el Papa León XIV reflexiona en torno al tema "Bienaventurado quien no ha perdido la esperanza"
"Derribar los muros de la indiferencia en los que a menudo se ven encarcelados los ancianos" es una responsabilidad esencial de los cristianos, insiste el Papa León XIV en su mensaje para la quinta Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, que se celebrará el domingo 27 de julio de 2025.
El Papa retorna a varias figuras antiguas de los textos bíblicos —Abraham y Sara, Zacarías, Nicodemo e incluso Moisés— señalando que "la vejez, la esterilidad y la decadencia parecen extinguir las esperanzas de vida y fertilidad de todos estos hombres y mujeres". Pero la respuesta de Dios reaviva la vida de estas personas y les da un nuevo sentido: "Cada vez, ante una respuesta aparentemente obvia, el Señor sorprende a sus interlocutores con una intervención salvadora", explica León XIV.












