"El verano puede ayudarnos a relajarnos y a ser más como María que como Marta", sugirió el nuevo Pontífice durante el ángelus dominicalCAMPAÑA DE NAVIDAD 2025
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"La industria turística quiere vendernos todo tipo de experiencias, pero quizá no sean estas las que buscamos", dijo el Papa durante el Ángelus dominical en Castel Gandolfo el 20 de julio de 2025. El Papa animó a los fieles a aprovechar el periodo estival para tomarse un respiro y aprender a "recibir, no solo dar".
Tras celebrar la misa en la Catedral de Albano, el Papa León XIV regresó a Castel Gandolfo, la residencia papal situada a tres kilómetros de Albano y a unos treinta kilómetros al sureste de Roma. Al igual que la semana pasada, se presentó al mediodía en la Piazza della Libertà, frente al Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, para recitar la oración mariana ante varios miles de fieles.
En su breve meditación, el Papa prolongó la homilía que acababa de pronunciar sobre el relato evangélico donde Jesús es recibido por Marta y María, "las amigas de Jesús". En este pasaje, Marta se esfuerza por acoger a su invitada y se queja de que su hermana la abandona para escuchar a Jesús. "Aprovecha la oportunidad", comentó el Papa León XIV sobre María, explicando que Marta, aunque generosa, permanece "fuera de una intimidad" que le habría dado "una gran alegría".
"El verano puede ayudarnos a relajarnos y a ser más como María que como Marta", sugirió el nuevo Pontífice. Según él, "la industria turística quiere vendernos todo tipo de experiencias, pero quizá no sean las que buscamos". Explicó que todo encuentro, "con Dios, con los demás o con la naturaleza", es "gratis y no se puede comprar".
Para concluir su oración a la Virgen María, el Papa –cuyo solideo blanco ondeó al viento– recordó la vocación de los cristianos y de la Iglesia: "Seguir siendo casa abierta a todos, para seguir acogiendo al Señor que pide entrar".