CUARESMA 2026
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En medio del calor del día, junto a un pozo común y aparentemente insignificante, ocurrió uno de los encuentros más transformadores registrados en las Escrituras. Una mujer samaritana, marginada por su historia personal y social, se convirtió en protagonista de un diálogo profundo con Jesús que cambiaría, no solo su vida, sino la de toda su comunidad.
Lejos de ser una figura secundaria, la mujer samaritana nos deja un legado de virtudes que siguen hablando con fuerza a nuestras realidades modernas: la apertura al cambio, la valentía de enfrentar la verdad, la capacidad de reconocer a Cristo y el deseo genuino de compartir lo que ha encontrado.
La mujer iluminada al mediodía

El presbítero José Román Flecha, Doctor en Teología Moral, explica en su libro Mujeres de la Biblia II, el encuentro de la samaritana, el cual fue -"en la hora de la plenitud de la luz"-. Además añade que este momento de encuentro es clave y nos deja una gran lección.
"Llega al medio día, pero es que su encuentro con Jesús produce el mediodía en su vida".
De la misma manera, quiere ser esa luz y fuente de agua viva para cada mujer en el mundo. Pues en su historia vemos reflejada la nuestra: sedientas de sentido, cargadas a veces por el pasado, pero también llamadas a una vida nueva, plena y significativa.
Al explorar las virtudes que emergen de su encuentro con Jesús, nos daremos cuenta de cómo su ejemplo puede inspirarnos a vivir con mayor fe, autenticidad y propósito en nuestro día a día.
1El asombro
El padre Flecha, explica en su libro que la historia de esta mujer es presentada en el Evangelio de Juan (Jn 4, 1–42) como una "parábola viviente". Recordemos que, en aquel tiempo los judíos despreciaban a los samaritanos, pues se pensaba que era una raza híbrida y un pueblo hereje.
De tal manera que, a una mujer de Samaria no se le iba a ver conversando con un hombre judio. Al menos no hasta que Jesús fue el primero en hacerlo. De modo que, le pide a la mujer: "dame de beber".
Dejando a la samaritana asombrada de que Jesús siendo un hombre judío, la había tomado en cuenta y le había dado su valor como mujer. Así nosotras dejémonos sorprender al encuentro de Dios y de su inagotable amor. El cual, brota como agua viva.
2Escucha

Además del sorpresivo encuentro con Jesús, ella escucha y atiende la petición de Jesús. Ella no interrumpe ni se defiende. Escucha con humildad, hace preguntas y acepta lo que Jesús le revela. Va de una actitud defensiva a una fe viva en cuestión de minutos. Escuchar con humildad permite que la verdad penetre en el corazón y transforme la mente.
3Anunciar con esperanza
Increíblemente aquella mujer que se dirigió al pozo de los antiguos patriarcas, regresó a su comunidad con más que solo agua. Sino que regresa con el mejor anuncio de su vida: la llegada del Mesías.
Anunciando con esperanza, el amor de Cristo hacia todos sus hijos. El padre Flecha, explica certeramente que "quien descubre al Mesías y Salvador, lo anuncia con prisa y alegría, pero no ha de pretender reconocimientos ni honores por tal anuncio".
Anunciamos con esperanza y sin miedo su amor a nuestra familia, amigos y en todo momento, al estilo de la samaritana.










