La Virgen del Carmen es una de las devociones marianas que más han dado consuelo y esperanza a millones de fieles en todo el mundo. Una de las manifestaciones más extraordinarias de esta devoción es el uso del escapulario del Carmen, símbolo de protección y amor maternal.
Esta práctica tiene su origen en una revelación ocurrida el 16 de julio de 1251, cuando la Virgen María se apareció a san Simón Stock, superior general de la Orden del Carmen, y le entregó una promesa especial para quienes llevaran el escapulario con fe y compromiso.










