En un tranquilo pueblo de Eslovenia, entre gotas de lluvia y el murmullo del valle de Vipava, se tejía una historia vocacional tan silenciosa como poderosa. En el monasterio capuchino de Vipavski Križ, un joven con alma sensible, llamado Ambrož Brezovšek, se preparaba para uno de los días más importantes de su vida: su ordenación como sacerdote.
Pero su historia, como la de tantos llamados por Dios, no fue lineal ni evidente desde el principio, él quería ser actor de grandes personajes y aparecer en películas... Descubre en el siguiente video el maravillosa testimonio de amor por Dios de Ambrož Brezovšek.









