En un mensaje a los participantes en la "Cumbre AI for Good", el cardenal Pietro Parolin escribe que "esta era de innovación invita a todos a reflexionar sobre lo que significa ser humano y sobre el papel de la humanidad en el mundo"
La transformación que ha provocado la Inteligencia Artificial "exige una gran responsabilidad y un discernimiento ético", escribe el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, en nombre del Papa León XIV, en un mensaje a los participantes en la "Cumbre AI for Good" que se celebrará en Ginebra del 8 al 11 de julio de 2025. Este encuentro, organizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, en colaboración con las Naciones Unidas y el gobierno suizo, reúne a numerosas personalidades del mundo político, económico y científico para reflexionar sobre la regulación global de la Inteligencia Artificial.
"La misión de conectar a la familia humana" a través de las diversas herramientas disponibles, "sigue siendo una labor noble, pero también presenta desafíos, en particular en las regiones rurales y de bajos ingresos, donde aproximadamente 2.600 millones de personas aún carecen de acceso a las tecnologías de la comunicación", afirma el mensaje, en referencia al 160º aniversario de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.
En este contexto, la revolución impulsada por la IA "está transformando profundamente muchos ámbitos: la educación, el trabajo, las artes, la salud, la gobernanza, la defensa y, por supuesto, la comunicación", enfatizó el cardenal Parolin, señalando que dicha transformación "requiere gran responsabilidad y discernimiento ético". "Esta era de innovación invita a todos a reflexionar sobre lo que significa ser humano y sobre el papel de la humanidad en el mundo", enfatizó.
Por lo tanto, el Papa insta al desarrollo de marcos de gobernanza ética y regulatoria, tanto a nivel local como global, centrados en la persona humana y que vayan más allá de los meros criterios de utilidad o eficacia. Haciendo eco del lema de san Agustín sobre la tranquillitas ordinis (la tranquilidad del orden), insta a quienes ostentan el poder a actuar en la regulación de la IA para contribuir a un orden social más humano y fraterno.
"En nombre del Papa León XIV, los animo a buscar claridad ética y a trabajar juntos para desarrollar un marco para la gobernanza global de la inteligencia artificial, basado en el reconocimiento compartido de la dignidad humana y las libertades fundamentales", concluyó Parolin.
El Vaticano invierte en la regulación de la IA
Este mensaje está en línea con los numerosos textos sobre la IA desarrollados al final del pontificado del Papa Francisco, en particular la nota Antiqua et Nova publicada el 28 de enero de 2025 por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe y el Dicasterio para la Cultura y la Educación.
Citando el trabajo de algunos científicos que creen que la IA "podría igualar o superar la inteligencia humana" y conducir a avances "más allá de toda imaginación", la nota advirtió que "la pretensión de reemplazar a Dios con una obra de las propias manos es idolatría", haciéndose eco de una tentación tradicional contra la cual las historias bíblicas advierten a la humanidad.
León XIV continuó este impulso, explicando la noche de su elección, el 8 de mayo de 2025, ante los cardenales reunidos en la Casa Santa Marta, que la elección de su nombre papal, en continuidad con León XIII, defensor de los trabajadores en el contexto de la Revolución Industrial del siglo XIX, hacía referencia a los trastornos del mundo del trabajo "en la época de la Inteligencia Artificial".
El 20 de junio, en un mensaje a la Conferencia Internacional sobre Inteligencia Artificial, destacó el "extraordinario potencial" de este "producto excepcional del genio humano", pero expresó su preocupación por las consecuencias de la IA en el "desarrollo intelectual y neurológico" de los niños y jóvenes.
"Hay que ayudar a nuestra juventud y no obstaculizarla en su camino hacia la madurez y la verdadera responsabilidad", insistió.