Nos unimos en oración por nuestros hermanos sacerdotes, llamados por Dios para servir a su Iglesia como instrumentos de su gracia y misericordia. Ellos están presentes en los momentos más significativos de nuestra vida espiritual, acompañándonos con su oración y, sobre todo, administrando los sacramentos.
Siempre disponibles para servir a los fieles, muchas veces pasan desapercibidos en nuestras oraciones. Por ello, hoy elevamos una oración por ellos, para que Dios los siga iluminando y colmando de su amor.










