Tres días antes de llegar a Castel Gandolfo para pasar unas vacaciones de dos semanas, del 6 al 20 de julio, León XIV realizó una discreta visita a este pueblo de Castelli Romani a última hora de la tarde del jueves para hacer balance de la situación. El regreso del Obispo de Roma a este tradicional retiro papal de verano ha sido acogido con gran entusiasmo por los habitantes del pueblo
Al regresar a este pueblo situado a unos treinta kilómetros de Roma, León XIV revivirá una tradición de verano que se remonta a cuatro siglos atrás, y a la que Juan Pablo II -que calificó Castel Gandolfo de "segundo Vaticano"- y Benedicto XVI -que eligió clausurar formalmente allí su pontificado a las 20:00 horas del 28 de febrero de 2013- estaban especialmente apegados. Pío XII, en 1958, y Pablo VI, en 1978, murieron en este territorio alejado de Roma pero beneficiándose de la extraterritorialidad vaticana.
Una diferencia notable con sus predecesores es que León XIV no se alojará directamente en el Palacio Apostólico que domina la Piazza della Libertà, en el centro del pueblo, ya que este edificio se ha convertido en museo y permanecerá abierto a los visitantes durante la estancia del Papa. El Papa se alojará en un anexo situado a unos cientos de metros: el Palacio Barberini, situado junto a una carretera muy transitada y, por tanto, sometido a amplias medidas de seguridad.












