Conocemos a personas que no quieren saber nada de Dios, pero si hay que cumplir el mandato de Cristo y deseamos que se salven, ¿cómo los podemos evangelizar?
Evangelizar es un mandato de Cristo (Mc 16, 15). No es opcional. El que quiera ser verdadero seguidor de Jesús tiene que aceptarlo sin condiciones, así lo han entendido los santos de todas las épocas, porque con Dios no se puede andar con medias tintas:
"Conozco tus obras: no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Por eso, porque eres tibio, te vomitaré de mi boca" (Ap 3, 15-16).












