Rezar con calma, devoción y conciencia lo que estamos diciendo nos ayudarán a entender con el alma la frase "llena de gracia" cuando recitamos el Ave María.
Recitamos tan apresuradamente la oración del Ave María que apenas nos detenemos a pensar en lo que decimos. Sin embargo, esta bellísima oración encierra el misterio inefable de la virginidad perpetua de María, su divina maternidad y la inconmensurable gracia que nos alcanza todo lo que pidamos por su intercesión.












