El Cardenal Jean-Marc Aveline, de 67 años, arzobispo de Marsella y amigo íntimo del Papa Francisco, se ha consolidado como una figura central de la Iglesia en Francia. Teólogo de renombre y promotor del diálogo entre religiones, combina las raíces mediterráneas con la influencia romana
El cardenal Jean-Marc Aveline, el dinámico y carismático arzobispo de Marsella, se ha convertido en una figura importante de la Iglesia en Francia durante el pontificado de Francisco. Especialista en el diálogo interreligioso, en particular con el islam y el judaísmo, enseñó en este campo durante muchos años antes de convertirse en vicario general, luego en obispo auxiliar y finalmente en arzobispo de Marsella. Bergogliano por estilo y por tema, ha conseguido que el Papa venga a Marsella en septiembre de 2023 para los Encuentros Mediterráneos.
En Roma, adonde acude dos veces al mes, el francés, nombrado cardenal en 2022, se sienta en el Dicasterio para los obispos. Pudo demostrar sus cualidades de síntesis y prudencia durante el Sínodo sobre la sinodalidad. A principios de abril, fue elegido en primera vuelta para presidir la Conferencia Episcopal Francesa. Muy apreciado por los medios de comunicación, Jean-Marc Aveline es citado a veces como uno de los cardenales que contarán en el gobierno de la Iglesia universal, aunque no domine perfectamente la lengua italiana.












