Ir al contenido principal

¿Sabías que ganar indulgencias parciales es muy fácil?

3 min de lectura
Objetos religiosos incluem o escapulário

Crédito: Reprodução/Youtube

Ganar una indulgencia plenaria es maravilloso, pero la Iglesia se asegura de que sus hijos accedan al su tesoro de satisfacciones con las indulgencias parciales

Compartir en :

Este año, con motivo del Jubileo 2025, tenemos la oportunidad de ganar la indulgencia plenaria pasando por la Puerta Santa, ya sea en Roma o en la iglesia catedral de cada una de las Diócesis del mundo. Sabemos que con ella queda saldada la deuda que pudiésemos tener después de la muerte y que, necesariamente, nos hará pasar por el purgatorio.

Sin embargo, tal vez olvidamos que, dentro del tesoro de la Iglesia que resguarda las satisfacciones de Cristo y de los santos, también existen las indulgencias parciales.

Las indulgencias parciales

El Indulgentiarum doctrina del Papa Paulo VI dice de la indulgencia:

 Esta remisión de la pena temporal debida por los pecados, perdonados ya en lo que se refiere a la culpa, fue designada con el nombre "indulgencia" (no. 8).

Y leemos en las reglas publicadas en el decreto Enchiridion de las indulgencias:

1 – La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, en cuanto a la culpa, que los fieles de Cristo, convenientemente dispuestos y bajo ciertas y definidas condiciones, obtienen con la ayuda de la Iglesia, la cual, como ministra de la redención, dispensa y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos. 

El decreto menciona, además, que "la indulgencia es parcial o plenaria según que libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o en todo".  

Y lo más importante: "Todo fiel puede ganar indulgencias, tanto parciales como plenarias, para sí mismo o aplicarlas a los difuntos a modo de sufragio".

¿Cómo ganar las indulgencias parciales?

Existen obras que nos pueden ayudar a ganarlas a diario y varias veces durante el día. Por eso es bueno conocerlas para aprovecharlas, tanto para nuestro bien espiritual como para auxiliar a nuestros hermanos del purgatorio.

El Manual de indulgencias nos indica las obras con las que podemos obtenerlas. Mencionaremos solo algunas:

Se concede indulgencia parcial al fiel cristiano que trabaje en enseñar o aprender la doctrina cristiana.

Use con devota actitud interna algún objeto de piedad debidamente bendecido por cualquier sacerdote o diácono.

Para su edificación personal, haga piadosamente oración mental.

Asista atenta y devotamente a otras formas de predicación sagrada de la Palabra de Dios.

Rece piadosamente el cántico “Proclama mi alma” (Magníficat).

Si al amanecer, al mediodía y al atardecer, rece devotamente la plegaria “El ángel del Señor”(Ángelus) con los versículos y la oración propia, o bien en el tiempo pascual la antífona “Reina del cielo” (Regina Caeli), también con su oración correspondiente.

Eleve fervorosamente a la Virgen María alguna de las oraciones aprobadas.

Invoque devotamente a su ángel custodio con una oración debidamente aprobada.

Que invoque devotamente a san José, Esposo de la Virgen María, con una oración debidamente aprobada

Y hay más, pero ya lo sabemos, tenemos muchas oportunidades para alcanzar indulgencias, no las desperdiciemos.