En esta Cuaresma, las Carmelitas Descalzas nos comparten cómo viven un verdadero silencio.
El silencio no se limita a callar las palabras externas, más bien, significa adentrarnos en nuestro interior. Es un diálogo sin palabras, un medio que nos permite abrirnos a la escucha de Dios, de nuestros hermanos y de nosotros mismos.
Este silencio nos invita a examinarnos, orar, meditar y encontrar las respuestas a nuestras interrogantes en lo más profundo de nuestro ser. Santa Teresa de Jesús decía que la oración es "mirar a quien nos mira".
Por eso, que te compartimos esta hermosa reflexión sobre cómo vivir el silencio en nuestra vida diaria.









