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Ninguna foto del Papa en el hospital: ¿tabú o simple respeto a la “intimidad”?

6 min de lectura
POPE FRANCIS,ZUCHETTO

Crédito: Shutterstock

La ausencia de una imagen del Papa desde el inicio de su hospitalización en el policlínico Gemelli, el 14 de febrero, ha suscitado interrogantes. Pero más que a una sacralización de la figura papal, la invisibilidad del pontífice parece responder a una simple lógica de pudor y discreción médica

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"Cada uno es libre de elegir cómo y cuándo ser visto": la elíptica respuesta dada esta semana por fuentes vaticanas a las preguntas de los periodistas sobre la ausencia de una foto del Papa en el hospital puso de relieve que el Papa Francisco, incluso en su estado de debilidad, sigue controlando sus comunicaciones e imagen. Las imágenes deepfake generadas por Inteligencia Artificial que circularon al inicio de su hospitalización solo sirvieron para ilustrar la falta de regulación de estas herramientas, que pueden inducir a error a algunos usuarios de las redes sociales.

La cuestión de los derechos de imagen ha sido central desde el desarrollo de la prensa popular. Uno de los ataques más graves a la imagen de los Papas se remonta a la muerte de Pío XII, en octubre de 1958. Su médico personal, el doctor Riccardo Galeazzi-Lisi, un hombre que coqueteaba con la charlatanería y las redes mafiosas, se atrevió a hacer una foto del pontífice moribundo. Poseedor del título de Arquiatra Pontificio, y por tanto jefe del equipo médico, este doctor usó y abusó de su poder hasta las últimas horas de vida de su ilustre paciente en la cama de Castel Gandolfo, vendiendo información e imágenes a medios de comunicación sin escrúpulos. "Impulsado por su irreductible perversidad, Galeazzi-Lisi aprovechó esta dramática situación para colarse en la habitación del paciente".