Las personas que dedican parte de su tiempo a servir a su Iglesia pueden atravesar momentos de crisis que desajustan su vida... ¿qué hacer en ese caso?
San Pablo fue un gran servidor de la Iglesia naciente, y por supuesto, también atravesó por tiempos de crisis, pero nunca perdió de vista su misión como laico:
"Porque, si evangelizo, no es para mí motivo de gloria, sino que se me impone como necesidad. ¡Ay de mí, si no evangelizara!"












