Eduardo Álvarez fortaleció su fe en Dios al haber sobrevivido a un atropellamiento en la marcha por la vida de Guadalajara, Jalisco. Hoy cuenta su testimonio para Aleteia
Un accidente que se volvió un milagro de Dios. En Guadalajara, Jalisco, México, se vivió un incidente que quedará marcado en la historia de este estado. Una camioneta atravesó la explanada principal en frente de la Catedral de Guadalajara y arrolló a 16 personas que participaban en la 4ª marcha por la vida del pasado 26 de octubre.
Uno de los heridos fue un joven de 20 años llamado Eduardo Álvarez, miembro del grupo juvenil Buen Camino de la parroquia de san Juan Macías. A él y a otras 15 personas les tocó recibir el fuerte impacto; sin embargo, la gran noticia es que no falleció ninguno de ellos.

















