Aunque san Juan Pablo II alabó el proceso democrático, también advirtió sobre los peligros de una democracia divorciada de cualquier verdad objetiva
Entre todos los tipos de sistemas políticos, la democracia parece ser el más cristiano y el más adecuado para el florecimiento de la sociedad humana. Sin embargo, aunque san Juan Pablo II alabó las muchas cosas buenas que puede conseguir el proceso democrático, también advirtió de los muchos peligros.
En su opinión, la democracia puede ser buena, pero no es perfecta.









