El Derecho Canónico reconoce al pontífice plena libertad en la elección de los cardenales y establece algunas cuestiones...
Francisco, al igual que Juan Pablo II y Pablo VI, confirió en varias ocasiones a sacerdotes el birrete cardenalicio -el famoso birrete rojo que se entrega durante el consistorio-. El derecho canónico lo autoriza, estableciendo que cualquiera "al menos en el orden del presbiterado" puede llegar a ser cardenal (can. 351).
Esta norma solo data de 1917. Antes de esa fecha, un diácono o un laico podían teóricamente ser cardenales, siendo el último caso el del italiano Teodolfo Mertel (1806-1899), diácono y jurista que trabajaba en la Curia romana, a quien Pío IX creó cardenal en 1858. Sin embargo, el cardenalato nunca ha estado abierto a las mujeres.













