El templo de san Antonio de Padua, en Aguascalientes, México, es considerado por muchos como el más bello de la ciudad. Sin embargo, ese no es el dato más curioso de su historia…
En el centro histórico de la ciudad de Aguascalientes, México, se encuentra una obra arquitectónica única en su tipo. Este monumento religioso, que combina diversos estilos arquitectónicos, fue diseñado y construido por Refugio Reyes Rivas, un arquitecto que no aprendió esta ciencia en las aulas universitarias, sino directamente en las obras, de manera autodidacta.
El 22 de octubre de 1895, Reyes Rivas inició la construcción de esta iglesia por encargo de la Orden Franciscana. Las obras duraron solo un año antes de suspenderse por falta de recursos económicos y fue hasta diciembre de 1908 -16 años después- que se retomó la construcción.















