El icono medieval de la Trinidad de Rublëv, cumbre del arte religioso ruso, había sido confiado por las autoridades soviéticas a la prestigiosa Galería Tretyakov de Moscú en 1929, considerando su valor artístico. Su restitución, vista como una prueba más de la cercanía entre la jerarquía ortodoxa y Vladimir Putin, genera muchas preocupaciones sobre su preservación
La noticia se hizo oficial en un comunicado de prensa publicado el 15 de mayo por el Patriarcado de Moscú: "En respuesta a numerosas solicitudes de creyentes ortodoxos, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha decidido devolver a la Iglesia ortodoxa rusa el icono milagroso de la Trinidad, escrito por San Andrei Rublëv".
Primero debe ser transportado a la Catedral de Cristo Salvador en Moscú con motivo de la fiesta de Pentecostés – que se celebra el 4 de junio en el calendario juliano – para ser expuesto allí a la veneración de los fieles, antes de trasladarse a la catedral del Monasterio de la Santísima Trinidad y San Sergio en la ciudad de Sérguiyev Posad, de cuyo iconostasio formó parte.











