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Nació sin latido a las 23 semanas de embarazo y dijeron que moriría. Hoy es deportista de élite

2 min de lectura
Matka trzyma małą rączkę swojego urodzonego przedwcześnie dziecka w inkubatorze

Crédito: Kristina Bessolova | Shutterstock

Bebé en una incubadora.

Al nacer, los médicos creían que no había esperanza. Pero ahora Derick Hall se inscribió para unirse a los Seattle Seahawks

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Con una altura de 6 pies 3 pulgadas (1,90 metros) y un peso impresionante de 256 libras (116 kilos), Derick Hall ha recorrido un largo camino en sus 22 años.

El apoyador externo [nota del editor: una posición del fútbol americano] nació cuatro meses antes de tiempo sin latidos cardíacos, con un peso de apenas dos libras y una onza (unos 930 gramos), y una hemorragia en el cerebro. 

Después de una semana con soporte vital, el pronóstico no era favorable y los médicos creían que permanecería en estado vegetativo por el resto de su vida.

Los profesionales médicos le sugirieron a la madre de Hall, Stacy Gooden-Crandle, que apagara el soporte vital. Como Hall compartió en una entrevista con ESPN, los médicos le dijeron que firmara un papel y "dejara que la vida siguiera su curso". Afortunadamente ella se negó. Su diminuto bebé pasó cinco meses en la UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatos) antes de finalmente irse a casa.

Su hijo se recuperó. Comenzó su carrera futbolística y no había nada que lo detuviera. 

El futuro jugador de los Seattle Seahawks ahora podrá mostrar su destreza física y mental en el campo y demostrar a millones de personas cómo, sin importar lo precaria que sea la vida, siempre vale la pena luchar por ella.

Derick está enormemente agradecido a su madre y así lo expresó: "Mi mamá es mi reina", dijo.

"Ella lo es todo para mí, lo duro que trabajó criando a dos hijos sola al principio, trabajando en dos o tres trabajos. Ella es mi superhéroe. Ella es mi Mujer Maravilla. Ella es la persona que me mantuvo vivo."