Una mujer realmente brillante y curiosa que descubrió nuevas especies en sus viajes por medio mundo
En la Europa decimonónica, fueron muchas las mujeres que hicieron las maletas y se embarcaron en apasionantes viajes. Periplos por el mundo que realizaron por placer o por inquietudes científicas. Estas viajeras regresaron a casa con una rica documentación, ejemplares vivos de flora y fauna exótica, que permitieron importantes descubrimientos científicos.
Una de esas mujeres fue, además, una princesa bávara, una mujer inteligente, con ansias de saber y una profunda fe en Dios. Una personalidad excepcional que brilló con luz propia en un mundo en el que se empeñaba en relegar a las mujeres.








