Pobre y mal nutrida, dedicó su vida a Dios y fue enfermera durante la Primera Guerra Mundial
Los cristianos estamos llamados a ser santos. Todos y cada uno de nosotros, sea cual sea nuestra condición. Ejemplos encontramos en la extensa lista de santos y santas, cuyos orígenes y trayectoria vital son muy dispares.
Desde reyes hasta el más humilde del ser humano, tiene en sus manos la santidad. Ángela o Aniela Salawa era una mujer sencilla, humilde, pobre. Vivió en unas condiciones lamentables y murió tras grandes sufrimientos. Una vida que podría haber estado llena de desesperanza y que, sin embargo, impulsó a esta mujer a superar todos los calvarios posibles y abrazar la Cruz con alegría.












