El Papa emérito era un dechado de virtudes (ahora les llamamos competencias) que hoy se piden a los que lideran las organizaciones empresariales para que sean sostenibles
Hace ya varias décadas que vamos diferenciando el liderazgo de quien tiene poder y se pone al frente para que los demás le sigan, del liderazgo relacional. Hoy llamamos líder a quien es capaz de desarrollar relaciones de confianza con los que le rodean, sea en la empresa, en la familia, en la política…
La confianza es una externalidad para los economistas, porque no se compra ni se vende, pero sin ella no hay mercado, ni se construyen familias, ni puede haber progreso. La confianza depende de las capacidades de quien nos fiamos y de sus intenciones.












