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Cómo podemos enseñar a los niños a orar en silencio

PRAY
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Cecilia Pigg - publicado el 28/12/22 - actualizado el 11/09/25
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Enseñar a orar a los niños pequeños puede ser todo un reto, y más si deseamos que lo hagan en silencio. Estos consejos pueden ayudarte a lograrlo

Tener hijos pequeños impone el reto de iniciarlos en la vida cristiana. Uno de ellos es que comiencen a orar y se pueden aprender a una edad temprana cómo hablar con Dios, cultivando ese don que los guiará por el resto de sus vidas.

Las oraciones como el Padre nuestro y el Ave María son importantes; pero la oración meditativa o la oración en silencio, donde te comunicas con Dios en tus propias palabras, también es muy importante. Esta oración silenciosa es más difícil de enseñar. Por lo tanto, es necesario buscar recursos. 

Una guía práctica para enseñar a los niños pequeños a orar es el capítulo 12 de un libro llamado Manual básico de oración: Encender un fuego interior (en inglés), del padre Tomás Dubay. 

El resto del libro está dirigido a adultos y adolescentes (y es excelente), pero el capítulo 12 trata sobre la oración familiar. Aquí hay algunos pensamientos y consejos basados ​​en sus ejemplos:

1Prepara sus corazones con asombro

Los niños pequeños (especialmente los más pequeños) son curiosos y tienden a estar encantados y asombrados con numerosas cosas. 

Pasa tiempo maravillándote de las cosas con ellos. Mira las hojas, los insectos, el cielo nocturno y sus dedos, y deléitate con ellos. 

Responde a sus "¿por qué?" para ayudarlos a ver lo increíble que es el mundo que los rodea. 

El Padre Dubay escribe que un espíritu de asombro hace que sea fácil adorar a Dios nuestro Creador en oración.  

2Establece una hora y un lugar

Por lo general, tenemos tiempo de oración en familia justo antes de preparar a nuestros hijos para ir a la cama. 

Es útil tener un lugar y una hora establecidos para que podamos hacer de la oración una parte arraigada de nuestra rutina. 

Si no lo priorizamos como parte de nuestra rutina, ¡es mucho menos probable que saquemos tiempo para hacerlo! 

Si tienes una imagen sagrada o un crucifijo, intenta sentarte con tu hijo allí y simplemente explícale que vamos a hablar juntos con Jesús.

3Guíalos en una breve meditación

Hagan juntos la señal de la cruz. El padre Dubay sugiere que podrías decir algo como lo siguiente, con tu hijo a tu lado:

"Ahora cierra los ojos porque vamos a pensar en Dios viviendo dentro de nosotros, y luego háblale en voz baja. Él está en todas partes, y está en tu corazón. (Pausa)

Él te quiere mucho, mucho más de lo que te quieres tú (Pausa)

Señor, yo también te amo (Pausa)

Tú me hiciste, me amas tanto (Pausa)

¿Cómo puedo agradecerte lo suficiente? (Pausa)

Ayúdame a pensar en ti más a menudo. Te adoro y te alabo. Tú hiciste toda la tierra y cada flor grande y pequeña (Pausa). 

Te quiero. ¡Adiós por ahora!"

4¡Perseverar!

Continúa orando con tus hijos incluso si te sientes extraño al principio o si no parecen entender. 

Mantén tus meditaciones cortas, especialmente cuanto más pequeños sean tus hijos.

Puedes ayudarles a imaginar cómo fue el cumpleaños de Jesús en oración. Ayúdalos a pensar en un bebé, en un bebé cerca de donde comen los animales, en lo maravilloso y sorprendente que debe haber sido para los pastores encontrar al Rey del mundo en un bebé pequeño. 

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