El régimen talibán mantiene el país en la miseria y desprecia los derechos humanos más elementales, especialmente de las mujeres
Hace un año, Afganistán cayó de nuevo bajo el régimen radical islamista de los talibanes. Recordamos muy vivamente escenas de desesperación en el aeropuerto de Kabul y sus alrededores.
Veíamos masas que corrían desesperadas por encontrar un avión en el aeropuerto para salir del país ante el avance de las tropas talibanes y la retirada precipitada y caótica de las tropas norteamericanas y de la OTAN. Fue una desbandada. Todavía se recuerda a aquel afgano aferrándose en un ala de avión y que cayó al suelo cuando el aeroplano ya estaba a unos 60 metros de altura.










