El bebé que va a nacer ya tiene un conjunto complejo de experiencias que comienzan a construir su carácter y personalidad futura. Un estudio científico lo explica
La ciencia ya ha intentado asomarse, buscando no ser intrusiva, a la asombrosa y riquísima vida del ser humano cuando todavía está separado del mundo exterior por el cuerpo de su madre. Desde el principio, los fetos, de forma progresiva y cada vez más compleja, tienen diversas relaciones con el medio uterino, con su madre, con otras personas que interactúan con la madre y con su feto, y también consigo mismos.
Los bebés incluso aprenden la cadencia de su lengua materna mientras aún están en el útero. Practican la comprensión y el reconocimiento de sonidos, hasta el punto de que, después del nacimiento, pueden reconocer melodías que solo habían escuchado mientras aún estaban dentro del cuerpo de su madre.












