Aleteia logoAleteia logoAleteia
lunes 08 agosto |
Santo Domingo de Guzmán
Aleteia logo
Estilo de vida
separateurCreated with Sketch.

Un ayuntamiento organiza una yincana nocturna con menores que debían reproducir actos sexuales

vilassar-padres.png

Do not use . Ayuntamiento de Vilassar de Mar

El ayuntamiento difundió en instagram imágenes de menores en la yincana sexual.

Dolors Massot - publicado el 06/08/22

El ayuntamiento de Vilassar de Mar (Barcelona, España) propuso a los menores "educación sexual" que incluía lamer un plátano, poner un preservativo a un palo untado con nata, hacer posturas de kamasutra... Los padres de los menores estudian denunciar el caso ante la Fiscalía y el Síndic de Greuges actuará de oficio

El impacto fue mayúsculo cuando una las menores contó a sus padres en qué había consistido la «yincana» organizada por la concejalía de Juventud del ayuntamiento de Vilassar de Mar. Su madre explicó indignada a los medios de comunicación que la niña, de 13 años, se mostraba triste, «con cierto sentimiento de vergüenza e incomodidad».

Los padres de muchos menores de Vilassar de Dalt inscribieron a sus hijos en una yincana que aparentemente iba a consistir en pruebas «como una yincana normal». «Apuntamos a nuestra hija, que tiene 12 años. Pensamos que sería una yincana al uso», explicó la madre a TVE.

Pero «el juego» resultó ser una trampa de lo más repugnante: podías negarte a obedecer, pero era obligatorio pasar las pruebas si querías ganar. Así, los grupos integrados por niños y niñas de 12 años hasta adultos de 30 se encontraron ante «retos» como unirse de dos en dos y practicar posturas del kamasutra con explosión de globos en el cuerpo a cuerpo.

Otra prueba consistía en poner un preservativo a un palo y untarlo con nata y miel. Otra proponía lamer un plátano. Una tercera, adivinar cómo se consume la cocaína. Otra, moldear genitales masculinos y femeninos con plastilina…

Repulsa de las familias

La polémica ha estallado por las quejas de las familias. La concejal de Juventud, Montse Gual, consideró que la «yincana» solo tuvo un «fallo de comunicación» porque «el contenido de la actividad no se comunicó de forma adecuada a los padres».

No se ha lamentado sobre el carácter de estas pruebas, ni cree que sean antipedagógicas. Al contrario, insiste en que se trata, a su juicio, de una «actividad pedagógica». Tampoco considera deplorable haber mezclado a adultos y menores en actividades de marcado contenido sexual sin conocimiento previo ni acompañamiento de los padres.

La Fiscalía de Menores y el Síndic de Greuges

El detalle de las actividades que conformaban la «yincana» ha hecho que los padres estudien presentar una denuncia contra el ayuntamiento de Vilassar de Mar ante la Fiscalía de Menores. Mientras tanto, la oficina del Síndic de Greuges (el defensor del pueblo en Cataluña) ha tomado cartas en el asunto y ha activado una investigación de oficio.

La concejal defiende la idoneidad de la yincana para «realizar -dice- pedagogía con los chicos y hacerles entender que ese tipo de material [en alusión a la nata o la miel con que debían untar el preservativo] también es utilizado para mantener relaciones de forma oral».

Para Montse Gual, no hay nada que lamentar salvo «el error de comunicación a los padres»: «Nos hemos equivocado, seguramente, en la tipología de las pruebas, pero si la actividad ha funcionado o no ha funcionado se valorará posteriormente», se defendió.

¿Así se «educa» sobre la pornografía?

Para la concejal, la yincana se pensó para menores de 11,12 y 13 años que ven pornografía en internet. Su objetivo, explicó Gual, es «romper esta dinámica mostrándose abierto a hablar de estos temas para que los jóvenes puedan compartir con personas adultas e intentar evitar que se construyan un imaginario sexual con actitudes machistas, de violencia y poco saludables».

Parece ser que a ojos del ayuntamiento todas las personas son válidas para esta enseñanza menos los propios padres.

Este aprendizaje perverso se dio a 52 jóvenes que se inscribieron y que tenían edades entre los 12 y los 30 años. Iban en grupos de entre 6 y 10 personas. Una madre se lamentó profundamente por todo lo organizado a espaldas de los padres.

Y criticó ante un periodista la respuesta nada empática de la concejal: «Estamos hablando de niños, de que el Ayuntamiento no lo ha comunicado a los padres, de cómo han llevado a cabo este contenido sexual… Si es tan normal, ¿por qué no han publicado las fotos o los vídeos donde se realizan los actos más explícitos?».

Las imágenes de la actividad fueron retiradas ayer del Instagram del Ayuntamiento de Vilassar de Mar.

Aleteia dispone de la etiqueta «educación sexual» para encontrar contenidos que ayuden a los padres en su tarea.

Tags:
abusos sexualeseducación sexualniñospadres-hijos
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

ES_NEW.gif
Oración del día
Hoy celebramos a...





Envía tu intención a la red de 550 monasterios


Top 10
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.