La lucha de bandas de delincuentes para hacerse de algunos barrios de la capital de Haití, Puerto Príncipe, ha dejado un reguero de muertos y una población civil en desbandada
Un día después del primer aniversario del asesinato del entonces presidente Jovenal Moïse (7 de julio de 2021) la violencia ha vuelto a encenderse, principalmente entre las dos bandas rivales que se disputan el control de barrios y comunas como Cité Soleil: las pandillas G9 y GPEP.
Los tiroteos, los saqueos y los secuestros de estos últimos siete días han recrudecido la enorme crisis humanitaria que padece Haití, catapultada desde 2010 por desastres naturales, por la corrupción gubernamental y por la violencia extrema entre grupos de delincuentes.












