Tras las últimas tragedias ocurridas en la frontera de México y Estados Unidos, los obispos hacen un llamamiento
La tragedia de los 53 migrantes mexicanos, hondureños, guatemaltecos y salvadoreños asfixiados en la caja de un tráiler a pocas millas de la ciudad de San Antonio (Texas) ha levantado una ola de condena sobre los sistemas migratorios de los países que expulsan a los migrantes, los que son de tránsito y, finalmente, los países receptores.
Los ojos de muchos agentes involucrados en la migración se han vuelto, finalmente, a la forma como entiende este fenómeno la Iglesia católica en Latinoamérica. Y en ese sentido, cobra relevancia el reciente comunicado de la Red CLAMOR y el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).












