Necesitamos un debate serio y abierto sobre uno de los mayores problemas para los jóvenes y las familias de hoy
Estamos en medio de una crisis de salud mental en EE.UU., y esto ha sido reconocido por los más altos cargos del país. Aunque hay muchos factores involucrados, una gran cantidad de investigaciones científicas ha proporcionado evidencia innegable. Por mucho impacto positivo que la tecnología pueda tener para los jóvenes, el uso de smartphones y las redes sociales ha provocado una avalancha de resultados físicos, psicológicos y sociales negativos.
Ha llegado el momento de hacer la pregunta: ¿Deberían imponerse restricciones legales a los menores cuando se trata de smartphones y cuentas de redes sociales? Estas son las cuatro consideraciones que creo que debemos hacer al abordar esta pregunta.












