Aleteia logoAleteia logoAleteia
jueves 06 octubre |
Santa Faustina Kowalska
Aleteia logo
Espiritualidad
separateurCreated with Sketch.

Golpes en el pecho en el «Cordero de Dios» en misa: ¿Hace falta?

shutterstock_1719161167.jpg

Shutterstock/ Happy Max

Michał Lubowicki - Patricia Navas - publicado el 29/04/22

¿Y de dónde viene este gesto?

En la liturgia de la santa misa posterior a la reforma del último concilio, se conservó el gesto de golpearse el pecho en el acto de penitencia en forma de la llamada «Confesión universal». Cuando decimos: «Mi culpa, mi culpa, mi gran culpa».

El sacerdote se golpea el pecho (pero sólo una vez) también durante la recitación de la Primera Plegaria Eucarística (el llamado Canon Romano).

En la misa celebrada en la forma extraordinaria del Rito Romano (coloquialmente, pero no siempre correctamente, llamado «Rito Antiguo» o «Misa Tridentina»), había muchos más elementos penitenciales, tanto oraciones como gestos.

Los tres golpes de pecho eran acompañados también por el rezo del sacerdote de la fórmula «Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo…».

Las palabras de esta oración debían ser pronunciadas por el sacerdote intellegebili voce (en voz comprensible). Por eso los fieles que participaban en la misa naturalmente se unían a esta oración de manera natural, imitando los gestos del celebrante.

Las prescripciones litúrgicas de hoy no dicen nada sobre el golpe de pecho en este momento de la misa. ¿Debe hacerse esto entonces?

Signo bíblico de humildad y penitencia

Si se hace, que sea conscientemente: comprendiendo correctamente este gesto, de origen bíblico, como signo de humildad y penitencia.

El Evangelio de Lucas habla de un publicano que no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: «Oh, Dios, ten compasión de mí, que soy un pecador».

Y también de las gentes que al ver la muerte de Cristo «se volvieron golpeándose el pecho» (Lc 23, 48).

En el Antiguo Testamento, el profeta Ezequiel pone en nombre de Yahvé esta indicación al pueblo que ha sido infiel:

«Grita, da alaridos, hijo de hombre, porque está destinada a mi pueblo, a todos los príncipes de Israel destinados a la espada con mi pueblo. Por eso golpéate el pecho».

¿Golpearse o no golpearse el pecho en misa?

Se podría considerar el golpe de pecho durante el canto/rezo del «Cordero de Dios…» como un gesto de piedad personal, que ayuda al creyente concreto que lo realiza a vivir subjetivamente mejor la liturgia.

Esto, sin embargo, plantea una pregunta: ¿la liturgia (literalmente: obra/acción del pueblo) deja espacio para gestos de piedad personal?

¿O más bien, por su naturaleza, exige ante todo la unidad con todo el pueblo, también en términos de gestos y signos?

Para no «hacer aumentar» este problema a dimensiones innecesarias, vale la pena recordar algo. Ciertamente, ningún gesto litúrgico debe realizarse nunca con un sentido de superioridad hacia los demás participantes de la liturgia (incluso si fuera dictado por el más sincero celo en la adoración de Dios).

Entonces, en lugar de ser un gesto verdaderamente piadoso, que nos acerque a Dios y nos ayude a entrar en comunión con Él, se convierte en un gesto literalmente más sectario. Es decir, nos separara de Dios. Dios que, al fin y al cabo, se nos comunica en la comunidad del Pueblo llamado Iglesia.

Tags:
dummies liturgialiturgiamisaoraciónpenitencia
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

ES_NEW.gif
Oración del día
Hoy celebramos a...





Envía tu intención a la red de 550 monasterios


Top 10
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.