“No tengo el don de la fe, pero en mi vida no puedo ignorar a Cristo”, admitió su autor, el cantautor italiano Fabrizio De André
El ateo no tiene por qué ser uno que repudia todo lo relacionado con la fe. El ateo puede ser uno que siente el anhelo de creer, pero no puede. No olvidemos que la fe es un don y eso, a veces, lo saben hasta los ateos. “No tengo el don de la fe, pero en mi vida no puedo ignorar a Cristo”; admitió una vez el muy ateo Fabrizio De André, uno de los grandes cantautores de la música italiana.
De ideología de izquierda y anarquista, en 1970 publicó un disco que era diametralmente opuesto a lo que podría esperarse de él. El trabajo se llama La buona novella, "La buena noticia", y es el relato de la Pasión de Jesucristo. Durante décadas ha causado controversia, pero también, con el paso del tiempo, se ha podido captar mejor la hondura de una música y unas letras que trascienden la mano que las ha escrito.








