Un sueño del individualismo moderno fue pensar que el ser humano es un ser independiente y que puede realizarse sin los otros, como si naturalmente fuéramos egoístas. Incluso algunos filósofos de la modernidad lo han planteado con no pocos argumentos
Lo cierto es que cada vez somos más conscientes de que lo propio de nuestra condición humana es que somos interdependientes, frágiles y dependientes. Lo que nos caracteriza a todos fundamentalmente es nuestra vulnerabilidad.
La mentalidad contemporánea en la que domina el hiperindividualismo y el utilitarismo, se vuelve natural el desconocimiento del valor del ser humano más allá de sus condiciones vitales o capacidades. Incluso la dignidad humana, defendida por todos como inherente a la condición humana, hoy parece depender de lo que cada un considere subjetivamente, para decir si su vida vale algo o nada.












