¿Podemos decir que la filosofía ha tocado su fin? Muchos se hacen la pregunta y aquí te ofrecemos una respuesta
Hoy asistimos continuamente a una filosofía del progreso, del cambio por el cambio, del movimiento perpetuo como explica F.-X. Bellamy en su maravilloso libro Permanecer, una visión que "ha provocado una especie de alucinación colectiva que nos hace ver el futuro allí donde se nos indica". Esta perspectiva del tiempo como una flecha nos hace repetir el mantra que ya acuñara la revolución de mayo del 68: "Corre, camarada, el viejo mundo va detrás de ti!".
Así, la tradición filosófica que nos ha conformado queda atrás, renegando del pasado en pos de un porvenir que nos exhorta a caminar, a correr, a vencer todo tipo de resistencias arcaicas que solo cierran el presente en un sinfín de esclavitudes. Hay que salir corriendo, porque el presente es el desierto y el futuro -la playa- está bajo los adoquines.











