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Confiésate hoy, salva tu alma, no esperes más

3 min de lectura
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Crédito: Jesus Cervantes | Shutterstock

“Reciban el Espíritu Santo. A quienes perdonen los pecados, les quedarán perdonados y a quienes se los retengan, les quedarán retenidos”

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Algunos pueden confundir y sembrar dudas con esta pregunta: “¿Te vas a confesar con un hombre pecador como tú?”.

 Entonces te leen algunos versículos de la Biblia:

Luego te dicen: “Solo Dios tiene el poder de perdonar los pecados. No necesitas intercesores para llegar a Él y pedir su perdón”. Es una verdad, que no viene completa.

Últimamente lo he notado más. Entran en las redes sociales, a sitios católicos para sembrar dudas y confundir. Y muchos caen.

Jesús da el poder a los hombres

Cuando tengas dudas sobre un tema que tenga que ver con nuestra fe, te recomiendo leer el Catecismo de la Iglesia Católica.

Está a tu alcance por Internet o en cualquier librería católica.Veamos lo que dice al respecto:

Este poder lo transmitió Jesús a sus apóstoles y ellos a sus discípulos.

El sacerdote recibió de nuestro Redentor el PODER para perdonar tus pecados.

Cuando escuchas sus palabras de absolución lo comprendes y vives la gracia santificante:

Por tanto, puedes y debes confesarte con un sacerdote, arrepentido de tus pecados, con la certeza que Dios te perdonará, limpiará tu alma y podrás restaurar tu amistad con Él.

Olvidé cómo confesarme

¿Hace mucho que no te confiesas? ¿Sientes deseos de confesarte y no sabes cómo hacerlo? Nada pasa. En Aleteia hemos publicado artículos edificantes sobre el tema. Te recomiendo leerlos. Te van a ayudar.

Hablamos de tu alma inmortal. Es un tema que no debes pasar por alto. ¿Y si hoy fueras a encontrarte con tu creador?

No esperes más, ve a una iglesia y busca un sacerdote para que te confieses. Ya me contarás sobre la paz sobrenatural que inundará tu vida. ¡Es maravillosa!

¿Y si no encuentro un sacerdote disponible y estoy en riesgo?

El papa Francisco te explica cómo confesarte si no encuentras un sacerdote, por ejemplo por la pandemia, y tu vida está en peligro. Lee este artículo, te lo explica todo. Tu alma lo vale, ¡cuídala!

¡Ánimo!

Reza por nosotros. En Aleteia rezamos por ti.