Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
lunes 27 septiembre |
San Vicente de Paúl
home iconA Fondo
line break icon

Posesión demoníaca, vejación, infestación, obsesión… ¿en qué se diferencian?

EXORCISM

Shutterstock | lunamarina

Luis Santamaría - publicado el 10/09/21

El demonio realiza "acciones extraordinarias". Conozcamos qué es lo que la Iglesia engloba bajo este concepto y los exorcistas bien conocen

Es habitual encontrar en los medios de comunicación informaciones confusas sobre las muestras concretas de lo que la Iglesia engloba bajo el concepto de la “acción extraordinaria” del demonio. Por eso es bueno aclarar las cosas en un terreno aparentemente tan oscuro y resbaladizo, basándonos en la tradición de la Iglesia y en la experiencia de los exorcistas.

La acción del maligno en el mundo

Obviamente, partimos de la creencia católica en la existencia de los demonios o diablos (sí, en plural), a los que el Catecismo llama “espíritus creados que rechazaron radical e irrevocablemente a Dios y su Reino” (n. 392). Se trata de unos seres que aparecen repetidas veces en la Biblia, y con los que luchó el mismo Jesús, tal como lo atestiguan los evangelios, que lo presentan haciendo exorcismos –y ordenando a sus discípulos que también exorcicen en su nombre–.

Aunque siempre es necesario subrayar que su poder no es equivalente al de Dios, pero invertido –como una especie de principio superior del mal–, sino que, como aclara el mismo Catecismo de la Iglesia Católica, el diablo “no es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del Reino de Dios”.

Y continúa diciendo: “aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños –de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física– en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo” (n. 395).

En este marco es donde hay que entender la acción extraordinaria del diablo, siempre con vistas a hacer daño al ser humano, apartarlo de Dios y conducirlo a la condenación. Veamos cómo clasifica y explica estas acciones la Iglesia desde hace siglos.

La infestación

Para la Teología, la infestación es la acción extraordinaria del demonio sobre un lugar, un objeto o un animal, principalmente, aunque también pueda afectar a personas.

Uno puede preguntarse qué sentido tiene esto cuando afecta a elementos inanimados (lugares y objetos) o animales. El objetivo del diablo siempre es el mismo: perturbar al ser humano, molestarlo, llevarlo al desánimo y a la desesperación.

La historia de la Iglesia nos da variados ejemplos de infestación que afecta directamente a personas, sobre todo si miramos a las vidas de algunos santos, que sufrieron episodios de infestación externa (voces o visiones perturbadoras, por ejemplo) o interna (imaginaciones o sensaciones sin causa aparente).

La obsesión

Se llama obsesión diabólica al fenómeno por el cual una tentación llega a tal grado en una persona que, podríamos decir, la “atrapa” por completo.

Quien la sufre, a pesar de que va contra su voluntad, experimenta dolores fuertes –también corporales–, pensamientos obsesivos, arrebatos de odio o ira, desesperación, ideaciones suicidas, etc.

La vejación

Otro tipo de acción extraordinaria del demonio es la vejación diabólica, un ataque directo del demonio a la salud de la persona o a su bienestar en sentido amplio. El caso de Job, relatado con todo detalle en el libro bíblico que lleva su nombre, es paradigmático.

Y, una vez más, la historia de la Iglesia nos da muestras de santos que han sufrido las vejaciones diabólicas en su itinerario biográfico. Baste pensar en ejemplos antiguos como San Antonio Abad o más recientes como San Juan María Vianney (el Santo Cura de Ars) o San Pío de Pietrelcina.

La posesión

Y llegamos, por fin, a la acción más fuerte y contundente que puede ejercer el demonio sobre una persona: la posesión. Tal como la describía Corrado Balducci, lo que hace el diablo es dominar el cuerpo de la persona, dominando indirectamente su espíritu con el fin de anular sus facultades superiores.

De esta forma, quien está poseído por el demonio se encuentra, de repente, utilizado por él como un mero instrumento. Aunque es bueno recordar que el demonio no puede tocar el alma de la persona, esto es algo que Dios no permite.

La posesión es algo que encontramos en varias ocasiones en los evangelios, que precede a la acción exorcística de Jesucristo y que fundamenta la labor de la Iglesia, que continúa practicando el exorcismo por obediencia al mandato de Jesús.

Pero… ¡lo más importante!

No podemos terminar este repaso sin recordar que lo verdaderamente importante para las personas es estar atentas a la acción ordinaria del demonio, que no ha aparecido en la lista, únicamente dedicada a la acción extraordinaria.

¿Y cuál es la “labor cotidiana” del diablo con respecto a las personas? La tentación, que intenta apartarnos en cada momento de Dios. Mucho más peligrosa que cualquier posesión, vejación, obsesión o infestación.

La tentación, si es secundada por el hombre, conduce al pecado, y éste a la separación de Dios, a la muerte eterna. Por eso en la oración más importante de los cristianos –la que enseñó Jesús–, se repite siempre: “no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal”.

Tags:
demoniodiabloexorcismo
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Claudio de Castro
El purgatorio y la misteriosa alarma de las 3 a.m.
2
Aleteia Brasil
La pareja que festejó su matrimonio dando de cenar a 160 personas...
3
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
4
lobo cordeiro fumaça
Gelsomino del Guercio
«El humo de Satanás entró en la Iglesia»: ¿qué quiso decir el Pap...
5
O Catequista
La polémica sobre el cuerpo incorrupto del Padre Pío
6
Jesús V. Picón
Sacerdote con COVID-19: No se puede vivir una enfermedad sin la E...
7
VIRGIN
Patricia Navas
Oración a la Virgen de la Merced para romper cadenas
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.