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Cura de Ars: 7 días/7 audios

4 min de lectura
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Crédito: Lawrence OP CC

San Giovanni Maria Vianney (1786 - 1859)

Prepara la fiesta de san Juan María Vianney acercándote a su apasionada pastoral por la salvación de las almas

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La vida de san Juan María Vianney es fascinante. No sólo por su popularidad que transcendió fronteras gracias a su gran labor pastoral en su parroquia de Ars sino también por su profunda dedicación como confesor de almas, su devoción a la Virgen María y por su rol en la bella transformación espiritual de su comunidad y sus alrededores.

Es la vida de un hombre que se dejó sumergir y transformar por la misericordia de Dios y comprendió que como sacerdote su única misión era salvar almas.

El sacerdocio, un sueño difícil

Los biógrafos refieren que, desde los primeros años de su juventud, trató de conformarse a la voluntad de Dios incluso en las ocupaciones más humildes.

Albergaba en su corazón el deseo de ser sacerdote, pero no le resultó fácil realizarlo.

Su padre se oponía a ese deseo y más tarde, con ayuda de su madre y después de muchos sufrimientos, pudo convencerlo y entrar al seminario.

Allí también pasó por muchas dificultades incomprensiones; se podría decir que Juan María Vianney tuvo muchas heridas en este camino.

El 23 de junio de 1815, fue ordenado diácono y, el 13 de agosto siguiente, sacerdote.

Por fin, a la edad de 29 años, sobrellevando numerosas incertidumbres, no pocos fracasos y muchas lágrimas, podía subir al altar del Señor y realizar el sueño de su vida. El Señor había tenido misericordia y lo hacía sacerdote.

"Querría conquistar muchas almas"

El santo cura de Ars manifestó siempre una altísima consideración del don recibido. Afirmaba:

Además, de niño había dicho a su madre:

Y así sucedió.

Poseía un atractivo particular para convertir a los pecadores. Expresaba una compasión inmensa hacia los culpables, y sus lamentaciones por la pérdida de las almas brotaban del corazón. En las noches, durante su oración, repetía:

La eterna sabiduría del amor

Para muchos, en el contexto social y cultural de hoy, los métodos pastorales de san Juan María Vianney podrían parecer un poco retrógrados e inadecuados.

De hecho, ¿cómo podría imitarlo un sacerdote hoy, en un mundo tan cambiado?  

Es que estaba "enamorado" de Cristo y el secreto de su éxito pastoral era el amor que sentía por el Misterio eucarístico anunciado, celebrado y vivido. Un amor que se extendía cada persona que le había sido confiada.

Creía en la misericordia de Dios que atraía a tantas personas que venían de todas partes a confesarse con él. Las personas salían felices y reconciliadas con Dios.

¿También deseas salir renovado y alegre?

Participa desde hoy en el retiro de 7 días con el cura de Ars, una serie de siete meditaciones en audio y de testimonios, en Hozana. Un tiempo favorable para confiar las intenciones personales y pedir por sacerdotes santos, valientes, entregados y enamorados de Cristo. 

Por Carolina Lizarazo