Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
domingo 19 septiembre |
San Jenaro
home iconEstilo de vida
line break icon

El reto de lidiar con la propia indecisión

WORRIED

Borysevych.com - Shutterstock

Miriam Esteban Benito - publicado el 05/05/21

Es muy importante que conozcamos las causas, motivaciones y deseos que potencian o entorpecen nuestra capacidad de tomar decisiones

Todo el mundo ha experimentado alguna vez a lo largo de su vida la zozobra de la indecisión. A veces incluso decisiones simples han podido ponernos en el aprieto de no saber qué opción tomar: ¿Falda o pantalón? ¿Salgo con mis amigos o me quedo estudiando? ¿Color rojo o color azul?

Este tema cobra todavía más envergadura cuando se trata de tomar decisiones sobre algo que verdaderamente puede cambiar nuestra vida. ¿Debería cambiar de trabajo? ¿me caso? ¿emigro? ¿qué carrera estudio? Tomar decisiones no es fácil.

Hoy en día vivimos en un mundo donde las opciones son ilimitadas. El exceso de opciones nos puede genera una fatiga por indecisión. Por ello, es muy importante que conozcamos las causas, motivaciones y deseos que potencian o entorpecen nuestra capacidad de decisión.

Una buena elección repercute directamente en nuestra vida. Como seres libres que somos, forjamos nuestra vida decisión tras decisión.

Conocerse a uno mismo

Son muchas las circunstancias a las que nos podemos enfrentar a la hora de tomar una decisión. En todas ellas, irá implícito parte de nuestro carácter.

Por tanto, la primera pregunta sería: ¿cómo somos? impulsivos, reflexivos, optimistas, pesimistas…

Al sello de nuestro carácter habría que añadir ciertos factores como las necesidades o deseos, el tiempo que podemos permitirnos gastar en tomar una decisión, el número de opciones que tenemos, el riesgo que asumimos, la presión cultural o social.

A la hora enfrentarnos a la indecisión, lo primero de todo sería definir claramente qué objetivo persigo. Sucesivamente, hay que pasar a estudiar las distintas alternativas, incluyendo pros y contras.

En este camino, podemos pedir ayuda a las personas que consideremos más adecuadas. Finalmente, es necesario reflexionar e incluso rezar sobre nuestra decisión.

A la luz de la importante tarea de saber elegir, me vienen a la mente las palabras de una gran santa que celebramos hace unos días, santa Catalina de Siena: «si somos lo que tenemos que ser, prenderemos fuego al mundo entero».

Esta frase suya nos eleva mucho más allá de la indecisión, nos sostiene más allá del drama de tener que elegir una camiseta verde o amarilla o de lo que nos parece bueno o malo.

Descubrir para qué hemos sido hechos

Esta frase nos acerca a lo más importante: a Su voluntad. Y deja a un lado lo que de primeras nos atrae, lo que deseamos o creemos que necesitamos, ya que estamos invitados a buscar aquello para lo que hemos sido verdaderamente hechos.

A la luz de la sabiduría de una de las doctoras de la iglesia, nuestras indecisiones, junto a nuestros pequeños miedos, pasan a ocupar el lugar verdaderamente les corresponde.

Quizás sean las palabras de Santa Catalina las que nos faltan para volvernos más seguros y más eficientes, para no caer en el desasosiego de la indecisión y, al revés, dar a cada elección el peso justo que merece.

La forma en que afrontemos la indecisión en nuestra vida dice mucho acerca de quiénes somos, acerca de quién es Él que sostiene nuestra vida y acerca de dónde ponemos nuestra confianza.

La indecisión siempre estará con nosotros. La duda ante el hecho de elegir bien o mal, como humanos que somos, asaltará periódicamente nuestra mente.

Pero estarán ustedes de acuerdo en que no hay color entre tomar una decisión importante, planificando, estudiando, meditando solamente desde nuestra razón y enfrentarse a la indecisión desde la pequeñez del mendigo que dice al Señor «no sé cómo seguir». A lo que siempre Él responderá: «confía, yo te abriré el camino».

Por tanto, “confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas.” (Proverbios 3, 5-6). Porque, solo así, podremos disfrutar de la aventura que implica tomar una indecisión.

Tags:
autoestimadecisionesinseguridadlibertad

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Gelsomino del Guercio
Los asombrosos diálogos entre el diablo y un exorcista del Vatica...
2
HERALDOS
I.Media
La Santa Sede intenta cerrar las escuelas de los Heraldos del Eva...
3
PAURA FOBIA
Cecilia Pigg
La oración corta que puede cambiar un día estresante
4
VACCINE
Jaime Septién
¿Covid-19: vacunarse o no vacunarse?
5
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
6
BEATRIZ
Pablo Cesio
¿Dónde está Beatriz? El extraño caso de la mujer que desapareció ...
7
I.Media
Benedicto XVI: El hombre ya no es un «regalo» sino un «producto»
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.