Para celebrar la solemnidad de San José, el próximo 19 de marzo, hemos encontrado una serie de comunidades y órdenes religiosas que han sido nombradas, inspiradas o dedicadas a san José, que, fieles a su espíritu, emulan una serie de cualidades del esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesús.
Siguiendo el espíritu de su vida oculta, los Contemplativos de San José, por ejemplo, llevan una vida de oración. Los Oblatos de San José se implican en la orientación de personas jóvenes. Evocando la necesitad de san José de llevar a la Sagrada Familia a Egipto para su seguridad, las Hermanas de San José tienen un interés particular en los aprietos de los inmigrantes.
Honrar a san José
San José es honrado de muchas maneras, unas más reconocidas que otras.
Disculpen los lectores si nuestra presentación pasa por alto alguna comunidad religiosa que tenga una especial devoción a san José. Pero esa es una de las cosas que los católicos valoran del santo: no esperaba ser el centro de atención. Y no le importaba pasar desapercibido.
Igual que con estos sacerdotes, hermanos y hermanas que emprenden silenciosamente la obra de la evangelización, san José no hizo más que lo que Dios le pedía: cuidar de la Sagrada Familia como padre, sostén y guía.











