Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 26 febrero |
Santa Paula Montal
home iconEspiritualidad
line break icon

Déjate restaurar: ¡que brille tu verdadera belleza!

SKINCARE

Billion photos - Shutterstock

Luisa Restrepo - publicado el 30/10/20

Como en un fresco antiguo, la imagen de Dios en nosotros aparece oculta, parece arruinada, pero nunca se pierde

«La deformidad de Cristo te forma. Porque si no hubiera querido ser deformado, no habrías recuperado la forma que habías perdido» (San Agustín).

Siempre me ha fascinado el trabajo de restauración de frescos y pinturas antiguas que permite sacar a la luz las figuras originales, los rostros de los personajes tal y como los concibió el autor.

Me hace pensar en lo que pasa en nuestra vida: cómo el tiempo cubre u oculta nuestra imagen original, la que Dios pensó para nosotros, pero al mismo tiempo -como sucede con un fresco arruinado- Dios, con paciencia, con su gracia, intenta restaurar lentamente esa imagen inscrita en nosotros, a su belleza original.

Hay un momento de la vida de Jesús relatado en el Evangelio de Mateo (22,15-21) en torno a dos imágenes: una, la que representa a César en la moneda y la otra, la imagen divina escrita dentro del hombre.

Como sucede en nuestra vida, a veces, las preguntas que le hacemos a Dios son capciosas: en realidad ya tenemos nuestras respuestas, las escondemos en el fondo de nuestro corazón, fingiendo no encontrarlas.

Cuando Jesús pide astutamente ver una de las monedas especiales con las que se debía pagar el tributo al César, los herodianos (partidarios del poder romano) inmediatamente la sacan, señal evidente de que pagaron el impuesto: cuestionan a Jesús si pagar o no, pero ya tienen la respuesta.

El culto al emperador pasa, por tanto, a través del dinero. Es un afecto que se cuantifica. Es un intercambio en el que uno gana, mientras que el otro se ve obligado a ser esclavo.

Por tanto, tengo la impresión de que el estilo de César suele ser el nuestro, cuando vivimos relaciones formadas por intercambios cuantificados, en los que medimos en función del precio; donde cuidamos el comprobar si el otro ha rendido el tributo a nuestra imagen.

Todos somos un poco narcisistas y a veces experimentamos las relaciones como una necesidad de confirmación de la idea que tenemos de nosotros mismos.


narcissist

Te puede interesar:
Contra la epidemia del narcisismo, la vacuna de pensar en los demás

¿Una distribución justa?

La respuesta de Jesús no se puede interpretar en absoluto (como ha sucedido tantas veces en la historia de las doctrinas políticas) en el sentido de una separación de poderes: por un lado, el civil y por otro el religioso.

Visto más de cerca, Jesús nos está devolviendo a nuestra total pertenencia a Dios.

BABY FEET
Liudmila Fadzeyeva | Shutterstock

De hecho, si todo pertenece a aquel cuya imagen lleva, es cierto que la moneda pertenece al César porque lleva su imagen, y por tanto es admisible que esas monedas se le devuelvan.

Pero, es igualmente cierto que el hombre lleva en sí la imagen de Dios desde la creación, por tanto, todo hombre debe volver también a Aquel cuya imagen lleva, es decir a Dios.

Si aceptamos pagar el tributo, en virtud de la imagen que llevan impresas las monedas, continuando con este razonamiento, debemos concluir que el hombre, todo hombre, pertenece a Dios, y a Él debe regresar.

Imagen de Dios en nosotros

Probablemente en nuestra vida la imagen de Dios no es tan evidente como la imagen de César. Quien mira la moneda ve a César, pero quien mira nuestra vida, ¿qué ve?

Como en un fresco antiguo, la imagen de Dios en nosotros aparece oculta, parece arruinada, pero nunca se pierde.

La vida espiritual es dejar que Dios ponga su mano en el fresco que pintó en nosotros, y poco a poco, ilumine la belleza con la que pensó en él.

Esta es la única imagen que debería preocuparnos, no la que imprimimos en las monedas falsas de nuestras ilusiones egoístas, sino esa a la que verdaderamente pertenece nuestra alma.


KEVIN MATTHEWS

Te puede interesar:
“María Rota”, una devoción que sana y une a Chicago

Tags:
belleza
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
MEXICO
Pablo Cesio
México: El hombre que llegó a su propia misa de cuerpo presente
2
Kathleen Hattrup
El hombre que besó la frente del Papa dice que la Virgen lo curó ...
3
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
4
BABY
Aleteia Team
El bebé que nació agarrado al DIU
5
Redacción de Aleteia
El cuerpo intacto de Santa Bernardita: Lo que dijeron los médicos...
6
DEMANDE EN MARIAGE
Edifa
No te cases sin haberte hecho estas tres preguntas
7
ALICE BATTENBERG
Adriana Bello
La monja de la realeza
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.