Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 04 diciembre |
San Juan Damasceno
home iconEstilo de vida
line break icon

La enseñanza de Juan Pablo II que cambiará tu vida

Winston Vargas | CC BY-NC 2.0

Michael Rennier - publicado el 22/10/20

Su vida muestra que para conocer realmente a una persona, necesitamos detenernos y dedicar tiempo a conectar con ella.

El “Papa viajero”, san Juan Pablo II, llevó una vida extraordinaria.

Desde su época de joven sacerdote en la Polonia de la década de 1950, sobreviviendo a las brutalidades del comunismo, hasta convertirse en un amado Papa que atraía habitualmente a multitudes de cientos de miles de personas, fue uno de los Papas más influyentes de su generación.

Sin embargo, entre tanto, nunca perdió su toque personal. Por ejemplo, cuando fue tiroteado por Mehmet Ali Agca en un intento de asesinato en 1981, luego visitó al hombre en prisión para perdonarle personalmente.




Te puede interesar:
En el aniversario del perdón de Juan Pablo II, Ali Agca va al Vaticano

También era famoso por sus jóvenes días de retiros con pequeños grupos o amigos o feligreses en lo profundo de la montaña, donde tenían tiempo de sobra para estrechar vínculos personales.

JOHN PAUL II
©domjp2.pl

Resulta reveladora su entrega al mantenimiento de las relaciones individuales, incluso bajo el peso de las crecientes responsabilidades del servicio a la Iglesia.

Yo soy un mero párroco con muchísimas menos solicitudes de atención de las que él tuvo, pero hay noches en las que estoy tan cansado que me voy a mi dormitorio, cierro la puerta y me doy un atracón de Netflix.

Es digno de admiración que un hombre tan grande como Juan Pablo II lograra encontrar tiempo para reuniones personales cuando lo fácil habría sido perderse en los ajetreados asuntos del Vaticano.

La voluntad de encontrar tiempo para la amistad parece estar menguando en muchos de nosotros.

Por supuesto, los medios sociales nos conectan a su manera, pero cualquier persona sincera sabe que navegar por los perfiles de los medios sociales no es exactamente lo mismo que tener una conversación cara a cara. Por eso hay tantas personas que afirman encontrar deshumanizadora esta nuestra era tecnológica.


THE SOCIAL DILEMMA

Te puede interesar:
«The Social Dilemma»: ¿La tecnología domina nuestro mundo?

Hay muchos otros factores que nos alejan e impiden conectarnos con los demás. La forma en que nos dividimos en “nosotros” y “ellos” nos acecha con frecuencia, en especial en los medios sociales.

O la forma en que las largas jornadas de trabajo con los largos desplazamientos socaban toda nuestra energía. Es fácil que pasemos muchos días sin conexión humana real.

WEB2-PHONE-shutterstock_196999418.jpg
Alexey Rotanov I Shutterstock

Por eso Juan Pablo II es tan fascinante. Con lo inteligente que era y lo ocupado que estaba, uno pensaría que solo tenía tiempo para unos pocos amigos íntimos o que le supondría un gran esfuerzo mantener el contacto con la gente. Pero ese no parece ser el caso y las personas que lo conocían siempre se iban con la sensación de que el Papa les concedía su total atención.

Sin duda ponía intención en acercarse, conectar y conocer a las personas. Debajo del genio y en todos sus numerosos libros y enseñanzas, este fantástico hombre ensalzaba una cuestión sencilla y transformadora para la vida: toda persona merece ser amada.

En su libro Amor y responsabilidad, escribe:

“Es equitativamente debido a la persona el ser tratada como objeto de amor y no como objeto de placer”.

Esto es cierto para cualquier encuentro que tengamos con una persona, ya sea un familiar, un compañero de trabajo, un amigo, un desconocido o un enemigo.

La forma en que Juan Pablo II vivió su propia vida es un ejemplo insistente de esta lección. Para él, el problema con el aumento de la tecnología, con la politización de todo o con invertir demasiado tiempo en el trabajo no es que se cruce algún límite filosófico, sino que cosifican a las personas.

Para conocer realmente a una persona, necesitamos detenernos y dedicar tiempo a conectar personalmente.

La vida de san Juan Pablo II muestra que una vida feliz no consiste en adherirse a alguna ideología o demostrarnos a nosotros mismos que tenemos razón y éxito… Una vida feliz gira en torno a las personas. Todas las personas importan. Todas son valiosas. Conexión y amistad son las formas de honrar eso.

Tags:
amistadfeJuan Pablo IIrelacionessantostecnología
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
FATHER JOHN FIELDS
John Burger
Muere el sacerdote voluntario para el ensayo ...
HUG
Dolors Massot
El médico que abrazó al enfermo de coronaviru...
MARIA DEL MAR
Rodrigo Houdin
Fue abandonada en un basural, pero buscó a su...
HOMELESS
Javier González García
La historia de Marina: De vivir en la calle a...
PADRE CEPEDA
Cecilia Zinicola
El beso de Jesús, la historia de un párroco b...
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.