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¿Cómo se ve la Sagrada Familia de Gaudí sin turistas?

BARCELONA
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A causa del coronavirus, la basílica recibe muy pocas visitas. De las colas pasamos a un nuevo turismo de lujo: una experiencia más personal.

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

La Sagrada Familia comenzó a construirse en 1882. En los últimos decenios, gracias al avance de la tecnología y a los donativos de los millones de visitantes anuales, el ritmo de las obras hacía prever que la basílica podía estar acabada en 2026.

Sería una fecha llena de significado, puesto que se cumple el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, el arquitecto que maravilla al mundo.

Sin embargo, la pandemia del coronavirus ha trastocado los planes de la Junta Constructora.  “Si no hay un milagro, los trabajos no podrán terminarse en 2026 como habíamos previsto”, se lamentó Esteve Camps, presidente delegado de la entidad, el pasado día 16 ante los medios de comunicación.

Con todo, las obras se han retomado. Llevaban meses de parón a causa de la covid-19.

Casi sin turistas extranjeros

Mientras tanto, el número de visitas (4,5 millones cada año) ha bajado en picado. Un 94% de los turistas que visitan la Sagrada Familia son extranjeros y ahora esta cifra ha quedado reducida a pavesas. En el mes de julio, la media diaria no superó los 70 visitantes.

Sin embargo, para los pocos visitantes que pueden acercarse ahora al templo, la Sagrada Familia ofrece lo que puede considerarse «un lujo de visita»: no hay colas, todo está más calmado, puede verse con tranquilidad cada detalle.

En ese entorno, el silencio y la serenidad favorecen la experiencia de entrar más en conexión con el sentido original para el que se sigue levantando este templo expiatorio: «Una casa de oración donde de manera permanente está expuesto el Santísimo Sacramento para la expiación de pecados», así lo define la Wikipedia.

En la galería fotográfica que puede verse a continuación, es el arquitecto José Manuel Almuzara, experto en Gaudí y presidente de la Asociación pro Beatificación de Antoni Gaudí, quien conduce a un grupo de visitantes. Una vez más puedo comprobar que cada visita a la Sagrada Familia es distinta y única. Esta de la pandemia también lo es:

¿Qué pasará en 2021?

El arquitecto director de las obras, Jordi Faulí, explicó la situación y el panorama que se prevé para el año próximo: “En 2021, con el remanente de dinero que teníamos, aparte de poder completar el sueldo a los trabajadores que están en ERTE, se podrá terminar la torre de María, la segunda más alta del edificio, con 138 metros de altura.»

«La obra -añadió- ya se ha acabado y ahora comenzará la coronación de unos 25 metros y el remate; una estrella de siete metros de altura formada por doce puntas de acero y cristal y que se iluminará por las noches; pero nada más.”

Ya es mucho. Gaudí lo había previsto al decir: «Mi cliente no tiene prisa».

 

 

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