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El buen humor de un cura apuñalado: ¡Me sentí Bruce Lee con clergyman!

ALCORCON
@parroquiasanjosemaria.alcorcon | Diocesis de Getafe
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Javier Contreras recibió varias heridas de cuchillo a las puertas de su iglesia. Pero el mensaje de este sacerdote ha sorprendido a todos.

Javier Contreras es un sacerdote español de 73 años. Ayer se disponía a entrar en la parroquia que atiende, que es la de san Josemaría Escrivá de Balaguer, en Alcorcón (Madrid).

Eran las 7.05 horas de la mañana. Pensaba hacer un rato de oración y luego celebrar la misa de las 7.45 horas. Acababa de aparcar el coche y andaba hacia las puertas de la iglesia cuando un joven de 28 años se abalanzó sobre él y le dijo: “Vengo a matarte, soy Dios y los sacerdotes matáis a los niños”. En ese momento el chico le clavó tres puñaladas.

«Como Bruce Lee con clergyman»

El sacerdote trató de defenderse y consiguió que el cuchillo cayera al suelo y se desprendiera la hoja. Con sentido del humor, explicó después que se había comportado «como Bruce Lee con clergyman, y gracias a eso no fue a mayores.»

La comparación con Bruce Lee quita hierro al suceso, pero algo de realidad debió de haber, puesto que acudieron varios policías al lugar y consiguieron reducir al agresor pero cuatro de ellos tuvieron que ser atendidos por traumatismos leves. A don Javier, en el hospital, hubo que darle 12 puntos de sutura a causa de las heridas que presentaba en el esternón, el brazo y la mano. 

Según pudo relatar el mismo cura posteriormente, don Javier se dirigió al joven (que, al parecer, presenta problemas psiquiátricos) «sereno en todo momento, rezando al Señor por ese pobre chico, antes, durante el forcejeo de cinco minutos… Y después: está detenido e ingresado en la unidad de psiquiatría del hospital. Un pobre chico que quería matar a un sacerdote ‘porque los sacerdotes matamos a los niños…’.»

Cuando todavía el agresor tenía el cuchillo en la mano, le preguntó «por qué haces esto con personas que ayudamos a los demás. Mira, le dije, desde mayo hemos entregado más de 30 toneladas de alimentos en Cáritas a personas muy necesitadas«. El chico respondió: «Por eso no te he matado».

Contreras es un sacerdote muy querido en Alcorcón. En cuanto acabó la atención médica, regresó a la parroquia a celebrar la misa, todavía con algo de sangre en la ropa, y mandó una carta a los feligreses para que estuvieran tranquilos. Explicó que las heridas «podrían haber sido otra cosa, especialmente la del esternón» pero disculpó al agresor: «Se trata -dijo- de un chico joven con un proceso psiquiátrico y que, parece que quería un cura menos». Y bromeó: «Cáritas me ha salvado la vida».

De nuevo a la tarea

 «Estoy muy tranquilo -continúa el texto- y con ganas de seguir trabajando. No hay nada de odio a Dios en todo esto, sino una crisis psicótica aguda, eso espero al menos. Estoy sereno y con ganas de seguir trabajando por el Señor. Un abrazo fuerte a todos. Este incidente nos une más. Rezo por cada una de vuestras familias. Todo sigue igual en la parroquia, con el mismo calendario y mayor ilusión aún».

«Yo sé bien quién le ha salvado a usted»

En el Hospital Fundación Alarcón, una enfermera no tuvo reparos en comentar: «Yo sé bien quién le ha salvado a usted, padre».

El sacerdote pertenece a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, unida a la prelatura del Opus Dei. En junio de 1974, san Josemaría (su fundador) había dicho: «El buen humor es manifestación externa clara de que hay en el alma una juventud perenne». Una buena muestra es la reacción de este sacerdote, que ya está en la tercera… juventud.

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