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Papa Francisco ni desmerece el mérito ni respalda a Alberto Fernández

ARGENTINA
@CasaRosada | Antoine Mekary-ALETEIA
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Según algunos medios argentinos Papa Francisco habló de su presidente en el Angelus. ¿Qué hay de cierto?

El circo de la desinformación vuelve a involucrar al Papa Francisco y un supuesto respaldo al presidente argentino Alberto Fernández.

Por todos los portales de noticias generalistas, canales de televisión y programas de radio se expuso que un tuit del Papa basado en el mensaje del Ángelus del domingo respaldaba una polémica mención del presidente Alberto Fernández sobre el reconocimiento al mérito.

Tanto periodistas afines al gobierno como opositores vincularon la mención en torno a la Parábola de los Obreros de la Viña con una frase que días atrás el mandatario expuso en el marco de sus críticas a la desigualdad entre el desarrollo de la Ciudad de Buenos Aires y el resto del país, y las quitas presupuestarias que le está imponiendo:

«Lo que nos hace evolucionar o crecer no es el mérito, como nos han hecho creer en los últimos años, porque el más tonto de los ricos tiene muchas más posibilidades que el más inteligente de los pobres. Y entonces no es el mérito, es darle a todos las mismas oportunidades de crecimiento y desarrollo».

Como todos los sacerdotes del mundo

El Evangelio del 25 domingo del Tiempo Ordinario en el ciclo C – una lectura prevista para este domingo desde mucho antes que la elección de Alberto Fernández y del propio Papa – hizo que el Papa Francisco dedique la reflexión del Ángelus a la Parábola de los Trabajadores de la Viña.

Y entre otros conceptos, en todos los idiomas, expresase en Twitter que “Quien razona con la lógica humana, la de los méritos adquiridos con la propia habilidad, pasa de ser el primero a ser el último. En cambio, quien se confía con humildad a la misericordia del Padre, pasa de último a primero”.

En el Evangelio, valga el recuerdo, el dueño de la Viña paga lo mismo a aquel que concretó toda la jornada laboral, con el que llegó al final, y trabajó menos horas. Sobre él predicaron sacerdotes en todo el mundo este domingo: más aún verificarlo no hubiese ni siquiera demandado ir a un templo, ya que al menos en la Argentina, la gran mayoría de las parroquias está emitiendo por algún tipo de sistema en línea la Misa debido a las restricciones de la Pandemia.

Y sacerdotes en las villas o barrios más humildes, como en las parroquias donde los vecinos tienen el mayor poder adquisitivo, seguramente hicieron referencias análogas, puesto que la referencia a la Gracia, a la vida eterna, a la Misericordia de Dios es ineludible y evidente, por más que en un Tuit no alcance para desarrollarse.

El perdón al buen ladrón

En el Ángelus, el Papa optó por recordar además el perdón de Jesús al buen ladrón, en la cruz, quien se arrepintió a último momento de sus faltas y al que Cristo, visto su arrepentimiento, le promete el cielo. Dios, enseña Francisco, “no mira el tiempo y los resultados, sino la disponibilidad y la generosidad con la que nos ponemos a su servicio”.

“Su actuar es más que justo, en el sentido de que va más allá de la justicia y se manifiesta en la Gracia. Donándonos la Gracia, Él nos da más de lo que merecemos. Y entonces, quien razona con la lógica humana, la de los méritos adquiridos con la propia habilidad, pasa de ser el primero a ser el último. En cambio, quien se confía con humildad a la misericordia del Padre, pasa de último a primero”, es lo que expuso en el Ángelus.

Otro contexto

Por más que Alberto Fernández haya elegido la palabra y la noción humana de mérito para su exposición política, que puede ser juzgada desde esa mirada, y fustigada si se quiere, la referencia del Papa Francisco no tiene absolutamente nada que ver con la del Presidente, ni con el desarrollo económico de Buenos Aires, San Juan, Chaco, Bangladés, Lesotho, o la que sea.

Cuando ha tenido que expresarse sobre la desigualdad económica, lo ha hecho sin ningún tipo de reparos. Siendo Papa, antes de serlo, y seguramente, lo seguirá haciendo. Pero no es el contexto de su referencia de este domingo.

Hasta Benedicto XVI

Si es por buscar elementos de confusión, también se podría haber asociado la mirada política de Fernandez con la del Ángelus del 24 de septiembre de 2017, en la que el Papa sobre esta misma Parábola dice “Dios que no excluye a ninguno y quiere que cada uno alcance su plenitud”. Si es por desinformar, se podría haber dicho que el Papa con esa frase apoya la quita de subsidios a la Ciudad.

Es más, hasta con la figura de Benedicto XVI se podría desinformar y fundamentar el que el Estado emplee masivamente o subsidie los salarios de todos ya que en el Ángelus del 21 de septiembre de 2008 Benedicto XVI dijo “el propietario no tolera, por decirlo así, el desempleo”.

Sería absurdo. Tanto como creer que una reflexión del papa sobre la Parábola de los Trabajadores de la Viña está basada en las ideas de filosofía política del presidente argentino.

Las otras parábolas y las otras enseñanzas

Si la Iglesia, o el Papa Francisco, no reconociese el mérito de las personas por desarrollarse y alcanzar su plenitud aquí en la tierra, no enseñaría nunca sobre la parábola de los talentos, no hubiese creado e impulsado las universidades en todo el mundo, no invitaría a amar a los enemigos porque el mismo Cristo enseña que no tiene mérito amar solo a los amigos, etc.

¿Podría haberse optado por una síntesis más precisa del Ángelus del Papa en la cuenta de Twitter? Sí, como con cada mensaje de Twitter del Papa, o de cualquier persona que intenta expresar en una oración una idea de una página.

Pero no tiene ningún tipo de relación la prédica del Papa Francisco sobre la Misericordia de Dios en la Parábola de los Obreros de la Viña con la discusión política argentina propuesta por el presidente Alberto Fernández.

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